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CLÍNICA PSICOANALÍTICA
V Congreso Internacional Grupo Cero
Palabras de apertura
Dr. Miguel Oscar Menassa
Director de la Escuela de Psicoanálisis Grupo Cero
"Estos días previos al Congreso VII del Grupo Cero, Clínica Psicoanalítíca, "Patologías de fin de siglo", estoy viendo caer todos
los mitos. Los casos de los que tengo que escribir necesitan el máximo secreto, ya que investigar seriamente estas enfermedades muestra claramente la vida íntima del enfermo que, en la mayoría de los casos, estos pacientes prefieren la enfermedad a la verdad.
Esta vez tengo que hablar del SIDA, del Cáncer, de la Vejez, de la Muerte, de la Decadencia.
Todos nosotros éramos inmortales, yo también, recuerdo en dos oportunidades, toda la comunidad donde vivía se vacunó y yo no. Algunos de la comunidad cayeron enfermos de aquello que se prevenían con la vacuna y yo que no me había vacunado, no había tampoco contraído la enfermedad.
Si hubiera sido más valiente, más arriesgado, algo hubiera demostrado en esa oportunidad.
De cualquier manera sin escribir de eso y sin decirle nada a nadie dediqué toda mi vida a esa investigación: ¿por qué en iguales circunstancias unos enferman y otros no?
Lo primero que se me ocurrió pensar en ese momento fue que para enfermar, también, era necesaria una capacidad.
No cualquiera, como se creía y se sigue creyendo actualmente, puede enfermar de cualquier enfermedad.
En verdad, en el sentido propio del enfermarse, el sujeto que no enferma de gripe en una ciudad donde todo el mundo está contagiado de gripe, es un incapaz.
Y en este sentido, puedo decirlo sin exagerar, me encontré a lo largo de mi experiencia clínica, con casi todas las situaciones.
Desde lagartos empequeñecidos por el sol, hasta saltimbanquis alegres pero desesperados.
Un fin de siglo, en realidad, donde todos nos parecemos en algo. La drogodependencia es extrema, toca todos los niveles de la sociedad, en una realidad donde sólo pueden triunfar los superhombres, la gente busca desesperadamente ayuda, algo que les permita sentirse más normales, con más energía, con más imaginación, más , más , más...Y así cae en los brazos de la heroína, cocaína, alcohol, marihuana, genioles, antidepresivos, pastillas para comer, pastillas para no comer, sustancias para activar la capacidad sexual, pastillas para tranquilizar los nervios, los juegos de cartas, el tute cabrero, las máquinas tragamonedas, los caballos todos los días y seis quinielas diarias, el quiñi, el loto y luego están, los que se drogan con las personas. No aman a nadie, no desean a nadie, pero están todo el día acompañados y hay, todavía, algunos que para darse importancia hacen escenas de celos aunque no exista ningún amante y llegan a creer que las personas se pueden tener o no tener.
Algunos ambicionan morir de la misma enfermedad que murió su madre y mueren sorpresivamente, en la vía pública, atropellados por un camión cargado con un millón de litros de leche fresca.
Y otros que, aparentemente, ejercen una libertad plena y, sin embargo, terminan muriendo de la misma enfermedad sombría del padre.
Ella, por ejemplo, quería enfermarse de los testículos pero no tenía testículos.
El quería tener un tumor de ovarios pero no tenía ovarios.
Ella lo quería sólo para ella.
El no la quería ni siquiera para él.
Después fueron obligados a vivir juntos.
El, por fin, hizo como que la quería.
Ella, por fin, hizo como que amaba a otros hombres.
Todos defendían el mismo amor, pero nadie lo tenía.
Ella, entonces, pidió su libertad, él, entonces, le dijo que la amaba.
Ella retrasó su proceso de liberación un siglo más.
Ella, aburrida, se puso a hacer el amor con sus amigas y de pasosentían que luchaban por su liberación.
El se sintió abandonado por ella y cayó en la droga y la homosexualidad e inventó el Sida, para que ella fuera fiel.
Ella, ya que no quedaba otro remedio, pidió a cambio de su fidelidadalgo de poder.
Le dieron el 25 por ciento de todo que, como sabemos, no sirve para nada.
Para realizar alguna acción, tenía que pactar con varios hombres y siempre ocurría lo mismo: Alguno de los hombres le decía que la amaba y ella abandonaba por un tiempo la revolución hasta que se daba cuenta que él hacía de cuenta que amaba a todo el mundo, también a ella.
Algunas veces se encontraba con un poeta, pero eso era lo más prohibido.
Ella amaba tanto que un poeta la amara que él organizó un sin fin de congresos de escritores y contrató a los escritores restantes para las secciones literarias de los diarios y de esa manera terminó con todos los poetas.
Ahora ella aprendió a llorar y a escribir, en poco tiempo más comenzará la guerra.
El reinventa enfermedades del pasado para provocar clemencia. Ella se enferma como él de todo y lo odia y ya no sabe si existe alguna independencia.
El le dice, una vez más, que la vida es así y a la mañana siguiente los dos van a trabajar.
Las amigas de ella y los amigos de él, también, van a trabajar.
Digamos que hoy día nadie soporta a nadie como un semejante.
Cada uno de los seres humanos somos para los otros seres humanos como cuerpos extraños. Al encontrarnos no podemos otra cosa que producir reacciones sensibles y, siempre, descontroladas, algo así como las viejas reacciones antígeno anticuerpo o semejante.
El cáncer, el SIDA, las enfermedades del colágeno, el infarto de miocardio (la mayoría de las veces) lo demuestran.
La enfermedad, la más grave patología de fin de siglo sería entonces, que no aguantamos a nadie.
Espero que en el desarrollo del Congreso podamos generar los anticuerpos necesarios, para llegar a mínimos acuerdos entre camaradas, colegas, semejantes, que nos permitan seguir produciendo nuestra propia historia, que una vez construida como historia será diferente para cada uno.
Y será ahí, donde por ser semejante me diferencio, me distingo, que el psicoanálisis y la poesía, tocan un registro imposible que es el mismo.
Esa manera heroica en que el poema, de lo visto y vivido por todos los hombres, genera una nueva realidad donde lo visto y lo vivido ya no tienen ningún sentido, es tarea única de la interpretación psicoanalítica, con lo visto y vivido (el discurso manifiesto - la asociación libre) generar una nueva realidad donde los síntomas pueden no ser necesarios.
Habrá entre nosotros algún arrebatado que le quiera sacar la piel al psicoanálisis, desnudar al psicoanálisis delante de todo el mundo para mostrar los fundamentos de su existencia científica, pero no encontrará lo que busca, ya que para Freud el fundamento de la existencia científica del psicoanálisis es la Poesía, es decir que la Poesía, es, también, un concepto.
Y ese tiempo donde la Poesía es, también, un concepto en el campo del psicoanálisis, tiene nombre y apellido y se denomina Grupo Cero y si he llegado a nombrar lo que hubiera preferido que nombraran ustedes es para poder hablarles de las dos más grandes patologías de fin de siglo: El psicoanálisis herido a muerte por el sentido, ya no sabe callar para que hable lo Otro y la Poesía herida a muerte por el post-modernismo, ya no puede generar nuevas realidades y se conforma con contar historias ya vividas.
Es decir que para terminar y dar por inaugurado el Congreso VIH del Grupo Cero, quiero deciros que venimos a curar al psicoanálisis y a la poesía del verdadero mal de fin de siglo. Muchas Gracias
Coloquio
MOM: Tenemos unos minutos, para un pequeño coloquio: ustedes me preguntan y yo les contesto otra cosa - sí ¿quiere preguntarme algo?
Público: Sí, qué fuerte ¿no? que en todas las revoluciones trabajamos por la solidaridad y que la enfermedad de fin de siglo sea precisamente que nadie aguanta a nadie.
MOM: Porque se creía que se podía ser solidario con instigaciones ideológicas, lo que pasa es que la ideología sólo trabaja... no es que trabaja de una manera o de otra, sólo trabaja a nivel de inconsciente, por lo tanto no se puede mentalizar a la gente.
Todo el siglo trató de mentalizar a la gente, a los izquierdistas por un lado, a los de derecha por el otro, a los religiosos por otro lado y, no se puede mentalizar. Es necesario el psicoanálisis, sólo el psicoanálisis puede permitir la fantasía de una teoría de las ideologías porque sin el concepto inconsciente no hay manera de trabajar teóricamente el campo de las ideologías, que es el lugar donde se generan todas estas cuestiones.
En donde a pesar de habernos programado para que fuéramos compañeros de alguna manera salió que no operamos la castración, para decirlo de algún modo. No nos hicieron operar la ley; la ley del lenguaje.
Nos dejaron a mitad del camino. Entonces no podemos cumplir la orden de acompañarlos.
Hay una realidad en donde las cosas son como yo digo; pero esa no es la realidad que produce el psicoanálisis. Es la realidad que viene después de la interpretación.
El escrito dice que éso que hace el poema de generar con lo dicho y lo vivido de cualquier persona normal, eso lo dice ya Freud: Cómo es que el poeta relata las mismas cosas que nos relata el neurótico y, el neurótico nos produce rechazo decía Freud, a veces da hasta asco. En cambio el poeta produce placer estético contando las mismas cosas que cuenta el neurótico. Entonces el poeta tiene la gracia esa de que con lo dicho y lo vivido por todo el mundo crea una nueva realidad en donde lo dicho y lo vivido pierde sentido.
Ya cuando el tipo dice "el cíelo llora sobre la ciudad", ya perdió el sentido de que lloraba por su novia, ganó sentido en una nueva dimensión en donde el cielo entero llora sobre la ciudad y genera una tristeza universal. La pequeña tristeza del sujeto desaparecida.
Mí no existe, mí es el otro. Lo más importante de mí está en el otro, ... cuando usted me contesta lo que no soporta de usted, yo le digo: no, mire, usted no soporta al otro porque usted ¿quién es sin el otro?. A ver hasta donde se llega, usted para no entrar dentro de mi distinción dice: "no, pero yo me rechazo a mí mismo", como si se hiciera culpable, pero en este hacerse culpable otra vez está negando al otro. Es capaz de enfermarse a aceptar que existe el otro.
Estamos viviendo un momento muy grave de la historia del pensamiento. Es muy interesante, no es que nos pase a nosotros, le está pasando al pensamiento esto que nos pasa a nosotros. Como si nosotros hubiésemos hecho una crisis de valores junto con la caída del muro de Berlín, parece que se ha producido en el hombre también una crisis de valores.
Tenemos crisis de valores pensamos que vamos a poder solos lo que ya se sabe que sólo vamos a poder acompañados.
Hay una exacerbación del narcisismo para entrar en discusión. Pero esto significa una socialización no totalmente realizada, un entrar en la cultura no total, un estar en el mundo, pero no estar en el mundo porque para estar en el mundo hay que estar con otros.
¿Un psicoanalista cuándo crece? Porque me imagino que somos casi todos psicoanalistas...Cuando tolera más ¿por qué un psicoanalista joven tiene 3 ó 4 pacientes y un psicoanalista viejo tiene 120? además de porque capitaliza su prestigio es porque los tolera.
Tolera pacientes bajos, altos, gorditos, más bajitos, feos, sucios. El psicoanalista joven no solo tolera aquello que tolera para él, por eso es un psicoanalista que lene pocos pacientes. Porque ha reducido el campo de sus pacientes a la nada de su querer, la nada de sus deseos; cuando el mundo de los pacientes es infinito siempre y cuando el psicoanalista tenga tolerancia Publico: A mi me gusto mucho lo que dijo al final de la conferencia en relación a lo que padece hoy el Psicoanálisis y la Poesía.
MOM: Lo que yo quería concluir con la patología del Psicoanálisis y la Poesía, que no sé si lo pude concluir bien, pero me imagino que a traves de las intervenciones en el Congreso lo iré aclarando, es que toda disciplina científica termina generando una nueva filosofía La Poesía no permite eso, el Psicoanálisis tampoco. Entonces, ¿qué pasa con estas dos disciplinas que son tomadas por otras filosofías?; están enfermas de eso.
El Psicoanálisis no es tomado por la filosofía psicoanalítica, porque una filosofía psicoanalítica tendría que partir de la aceptación del inconsciente. Bueno pero no hay ninguna filosofía que hable del Psicoanálisis que parta de la aceptación del inconsciente. Está enfermo de
filosofía el Psicoanálisis. Por eso es que se pueden dar esos congresos multitudinarios solo se explican por eso. No están haciendo Psicoanálisis, están haciendo Filosofía.
Para hacer un congreso de 2,200 personas, de 5,000 personas hay que tener transferencia para las 5.000 personas. Es imposible no se puede, no hay Psicoanálisis, es Filosofía.
Y, la poesía es Periodismo- La Poesía es mas poesía. La poesía tiene que ser la producción de una nueva realidad; ésa es la poesía
La poesía tiene que sorprender al poeta una vez que termina de ser escrita. El poeta la lee y si no se sorprende no es poesía, porque no es el poeta el que escribe la poesía. Entonces, si la poesía deja de genera nuevas realidades y sólo cuenta lo que ve, se transforma en periodismo.
Tenemos buenísimo, pero, trabajando de otra cosa; no trabajan de periodistas, trabajan de poetas. Y una cantidad infinita de filósofos que no sabemos para qué sirven. Eso es lo que quería concluir que estamos enfermos de filosofía. Porque son filosofías antiguas. La filosofía es como vive el hombre, pero nosotros queremos vivir de una manera que nos contenga. Entonces tenemos obligación de generar una nueva filosofía. Nadie duda ya que el Psicoanálisis es la ciencia piloto de la redefinición de la filosofía, lo que pasa es que nadie lo ha hecho, lo tienen que hacer ustedes. Porque el hecho de que nadie dude no quiere decir que estén trabajando en eso.
Cuando se inventa la vacuna Sabin, una vacuna contra la poliomielitis que no daba reacciones, es decir, que el índice de producción de parálisis infantil era mínimo, retrasaron la venta 4 años hasta que se terminara la vacuna que había en stock y que producía un porcentaje bastante alto de parálisis infantil. Entonces, por qué ahora vamos a pensar que el mundo va a querer eso que el Psicoanálisis le ofrece y lo van a tomar para mejorar.
La existencia del hombre mejora en contra de la existencia del hombre.
Los grandes eventos culturales, los grandes eventos sociales, son llevados adelante por pequeños grupos, pequeñas personas, que generalmente no son del todo aceptadas por la comunidad, y, precisamente, un organizador social, sería aquel sujeto, persona, grupo, o institución que fuera capaz de producir el bienestar de la comunidad, aún, en contra de la comunidad. Nosotros le damos el cuerpo junto con la palabra porque con la palabra el cuerpo no pesa. El cuerpo pesa en la ausencia de palabra, es decir, que las comunidades psicoanalíticas que no tienen cuerpo tampoco tienen palabra, porque cuando hay palabra el cuerpo no pesa.
No pesa, no es pesado, es liviano, es de aire, es de viento, es ráfaga.
Pero, claro, sin palabra el cuerpo es pesado porque sin palabra, entonces, el cuerpo es el mar, ya estamos en el cristianismo o en cosas peores todavía, porque hay cosas peores que el cristianismo. El cristianismo está bastante bien porque es un momento de socialización universal, es un momento de aparición de la mujer en la historia de la humanidad, el primer acto feminista. El momento en que la mujer puede hablar directamente con Dios. Acuérdense que en religiones anteriores al cristianismo, la mujer no podía hablar con Dios, tenía que hablar a través del hombre que pone a la mujer en circulación como madre.
Público: Me quedé pensando en esa expresión tuya de que la poesía es un concepto.. . porque redefiniría, entonces, lo que es concepto.
MOM: Yo estuve leyendo la literatura de vuestro grupo, Grupo Cero, y hay formulaciones teóricas. Cuando aparece en un escrito, por ejemplo, "la poesía nada de versitos" eso es una teorización, ése es el comienzo de la elaboración de narración. Es decir, cuando el proyecto de la interpretación es el mismo proyecto que el poema, ahí la poesía es concepto. No es que podamos hacer funcionar a propósito el mecanismo, pero, podemos leer el mecanismo. No es que podamos producir a propósito una interpretación, pero, una vez producida la interpretación, podemos leer el mecanismo por el cual se produjo la interpretación. Yo no puedo aconsejarle a usted que le interprete a su paciente tal cosa, pero, después que usted lo interpreta sin haberse dado cuenta yo le digo "mire usted le interpretó". Bueno, con la poesía pasa lo mismo. Los griegos vivían y después hablaban de cómo vivían . En cambio, nosotros vivimos según la filosofía que nos han producido.
En este momento se está escribiendo un poema, pero por ahí, el que lo escribe en el papel no está siquiera. Yo estoy transcribiendo los poemas escritos por otras personas. Los poemas se escriben de una manera histórica, lo que yo estoy viviendo vaya a saber quien lo escribirá. Lo que yo estoy procesando poéticamente no es lo que yo escribo en el papel. Yo estoy escribiendo lo que procesaron otros poetas, es decir, y ven que aquí aparece la escucha analítica, la escucha poética es igual que la escucha analítica, cuando el poema se transforma en un mal poema. Cuando el poeta lo interrumpe permanentemente con su neurosis, con sus gestiones, con sus opiniones, ¡eso es malísimo!. En cambio el poema es espectacular, por decirlo de alguna manera, es proyección de producir o no la realidad, cuando el poeta no está en el poema, aunque haya cosas de su historia. Esos son los poemas que perduran, ésos son los poemas que leemos después de mil años, después de cien años, después de cuatrocientos años, después de quinientos años...
Público: ¿Y la escucha analítica?
MOM: La escucha analítica es igual, es dejar ser, no intervenir, cuando se dice "no intervenir", no se quiere decir "no hablar con el
paciente". Cuando se dice "no intervenir" es no intervenir con mis cosas en la conversación, es decir, con mis opiniones. Es que con la
escucha poética y la escucha analítica, muchas veces llegué a pensar en las aproximaciones teóricas.
Grupo Cero tiene unas 3500 paginas escritas. Me imagino que algo vamos a tener que leer.
Público: Yo me quedé pensando en el no reconocimiento del semejante, como un tiempo de transformación de mecanismos de tipo paranoico, me quedé pensando en eso.
MOM: Lo que se ve es que el mundo está deprimido. El juego contiene la melancolía, como una transmutación psíquica, el objeto perdido que produce el desencadenamiento de los fenómenos melancólicos, de los fenómenos depresivos, es sustituido por las pérdidas en el juego.
Sólo se vuelve melancólico un jugador que gana, un jugador que pierde jamás se vuelve melancólico. Si quisiera no podría, está contenida ahí, hay una transmutación de la pérdida de jugar. Yo no conozco ningún jugador que pierda que haga una melancolía por perder, conozco varios casos psicóticos por ganar.
Público: Me parece que actúa tipo droga. Me parece que es la misma cosa.
MOM: Sí, lo más importante es que nos obligan a ser superhombres, y es muy interesante porque es así, es un pensamiento que tenemos que tener, que yo creo que tenemos que trabajar. Cuál va a ser nuestra respuesta como psicoanalistas, como poetas, a esa endemoniada manera de trastornar la vida de las personas. Porque el asunto es justamente, contrario al psicoanálisis, porque parece que existiera una comparación permanente: yo tengo que ser más grande que usted, tengo que volar más alto que él. En cambio, el psicoanálisis piensa otra cosa, piensa que ahí donde somos semejantes, ahí se encuentra un destino diferente para cada uno, si conseguimos ser semejantes habrá diferencia. El psicoanálisis piensa eso y por eso dice que no hemos dado el paso de saber que en el mundo vive otra gente además de nosotros...
Público: A mí me parece que ahí la paranoia quedó desplazada, porque la paranoia incluye al otro.
MOM: Yo lo que digo es que no hay para nosotros ciudadanos de a pie, aunque nos vistamos elegantemente, no hay para nosotros credibilidad, más allá de aquella que podemos construir nosotros, por decirlo de alguna manera, con nuestras propias manos. No hay Estados que busquen o pretendan la felicidad del ciudadano. La felicidad en realidad no existe, es un hecho que se puede concretar, es un acto que se puede concretar, entre algunos, entre pocos. Y no es que esté pasando ahora, porque nosotros le llamamos «patologías de fin de siglo», pero le pasaba a Mallarmé, porque Mallarmé escribe, "no hay Estado que permita la existencia de grandes hombres, por lo tanto, si quiero ser un gran hombre tengo que estar fuera de la apariencia, del Estado". Si ya le pasaba a Mallarmé, ¿por qué nosotros le llamamos patologías de fin de siglo? porque estamos en el fin de siglo. Es decir, al siglo venidero lo tenemos ahí. Ya no es más siglo venidero. Ya es el siglo que esta ahí, y no pasó gran cosa.
Público: Es decir, la única patología novedosa sería la que padece hoy el psicoanálisis en la cultura.
MOM: Yo lo traje para que esto fuera un congreso de psicoanálisis, además, como sé que muchos de ustedes son psicoanalistas, trabajan con pacientes, son poetas, trabajan con la palabra. Es bueno que sepamos, que estamos intoxicados de sentido. Porque el postmodernismo no existe como tal, sino como cosa producida por los medios. Entonces, estamos enfermos de estupidez realmente. Es decir, vivimos como dicen los diarios que tenemos que vivir pero acuérdense que los diarios manejan 500 palabras, que el idioma castellano tiene un millón de palabras. Entonces, ésa es la represión que ejercen sobre nosotros, hacernos creer que se puede vivir con 500 palabras, y si esto te parece poca enfermedad.
Yo quiero que piensen en la patología de la poesía y el psicoanálisis para que puedan resolver las patologías denunciadas. No está demostrado de ninguna manera que no intervenga el sujeto psíquico en el SIDA, en el cáncer y en el infarto del miocardio. No está demostrado, es más, hay dudas sobre el asunto. Los grandes médicos, los grandes clínicos, los estudiosos, tienen muchas dudas. Con el SIDA pasa una cosa curiosa, aun los casos positivos pueden no enfermar nunca; y además, ya ha habido retrocesos de la enfermedad inexplicables, es decir, ya está pasando con el SIDA lo que pasaba en los años '30, '40 ó '50 con el cáncer. Es decir, que se empezaban a encontrar ciertas ambigüedades que podían llevar a pensar que estaba el sujeto psíquico implicado. Había cánceres mortales que curaban solos, antes de que se pusiera en funcionamiento la maquinaria anticancerosa. Más adelante se hicieron experiencias muy fuertes, con mucha gente donde la medicación no traía los trastornos secundarios. Por lo tanto, se podía utilizar más tiempo la medicación. Las enfermedades del colágeno no hay quien las quiera tratar, ya ni siquiera los psicoanalistas. Con toda la cosa social que hay en contra de que una enfermedad tan grave y tan mutilante como las enfermedades del colágeno pueda ser tratada psicoanalíticamente, pero nadie sabe qué hacer con esa enfermedad. Y ahora si se quiere tener una unidad coronaria en condiciones, tarde o temprano, tendrá que haber un psicoanalista.
En el caso de un tumor del sistema nervioso central, biológica, fisiológicamente, no tiene explicación, se produce por aspectos contrariados. Todos los neurólogos lo dan como un tumor que sólo aparece en las grandes catástrofes emocionales. Es un tumor que te mata rápidamente Yo digo que tendríamos que poder entender que el psicoanálisis genera una nueva realidad, y que en esa nueva realidad no es necesario el síntoma, así, como en la nueva realidad poética pierde sentido aquello de lo cual la realidad me valió para decirlo. Un poco para terminar con un ejemplo, ayer estuve en un recital donde leyeron un poema que claramente fue producido por la lectura de un cuento de Borges. Pero, sin embargo, el que no conoce el cuento de Borges, puede pensar que la poeta contó su vida privada, que su vida privada le llevó a desarrollar unas escenas violentas, dramáticas, con una emoción pero, en realidad, el poema fue producido después de la lectura del cuento de Borges y además como un trabajo de los talleres de escritura. A mí me pareció muy importante eso.
Público: Eso era la universalidad del cuento.
MOM: Eso era la universalidad del cuento y del poeta. De las dos cosas: del cuento y del poeta. Que en este escrito pierde sentido aquello que llevó a escribirlo. Bueno, una vez realizada la interpretación, pierde sentido lo que el paciente viene a decir. Yo vengo todo apurado hoy, vengo a dar la conferencia, llego 20 minutos antes, me voy a tomar un café, de golpe subo al aula, había desaparecido la conferencia. Entonces, ya van dos, lo llamaba octavo congreso, perdí la conferencia cinco minutos, ya es suficiente, por ahí un poquito más neurótico la rompía.
Como uno está en análisis no tiene que hacer las cosas tan graves.... son las contradicciones que todo sujeto tiene, entonces, ¿qué es un psicoanalista? Un psicoanalista es alguien que tolera que esos procesos se den sin su control. En la medida que reconoce delante de los otros los procesos inconscientes que lo determinan va siendo cada vez más grande, así de sencillo. Porque grande es una persona que se psicoanaliza, si estamos en el campo del psicoanálisis, es decir ¿cómo va a ser un poeta grande quien no escribe poesía? aunque ande todo el día diciendo soy un poeta. ¿Cómo va a ser grande un psicoanalista que no se psicoanaliza? me tengo que psicoanalizar. Entonces, es decir, ¿cuáles son las muestras de mi psicoanálisis? : Se ve cuando hago el amor, se ve cuando saludo a la gente, se ve cuando me encuentro con el compañero, se ve cuando estudio, se ve lo que digo de lo que estudio, y se ve, fundamentalmente, en el Grupo Cero, cuando escribo el libro donde muestro qué es lo que he aprendido. Para que la gente pueda leer el libro y diga: " no has aprendido nada" y entonces ahora tendrás que estudiar un poco más, porque si el otro habla me^ puede convencer de cualquier cosa, pero después ustedes no quieren hablar porque temen que les guste.
Porque cuando uno habla, a las palabras se las lleva el viento. Es uno mismo el que se compromete hablando, ninguno de ustedes puede hacerme querer cumplir las palabras que yo digo. Que el miedo de ustedes es un miedo absurdo. Ustedes creen que si hablan va a haber alguien detrás de ustedes corriéndolos todo el día para que ustedes vayan cumpliendo las palabras que pronuncien, si yo estuviera cumpliendo todas las palabras que pronuncio estaría todo el día trabajando en lo de ayer.
Bueno, eso forma parte de las patologías de fin de siglo; creer que para hablar tengo que tener algo bonito, tengo que conocer del tema, pues, si tengo que conocer del tema ¿cómo voy a hacer para tratar a los pacientes que no conozco y que me hablan de cosas que yo no conozco?.
Tengo que poder aprender a trabajar y tengo que poder hablar sin conocer el tema. Ejemplo del congreso: yo tengo que supervisar, cosa que me da mucho miedo porque es muy difícil, pero para que sea verdadero yo no tengo que leer los casos clínicos, yo me tengo que enterar en el congreso del caso clínico, y es así como lo estamos haciendo. Entonces, ¿de qué tengo miedo? ¿de equivocarme?, el psicoanálisis progresa por la equivocación, ¿tengo miedo que alguno de ustedes se de cuenta que yo tengo inconsciente? Si el Director de la Escuela de Psicoanálisis no tiene inconsciente ¿saben a dónde vamos a parar?. Entonces, yo no tengo esos miedos, por eso les contesto las preguntas. La señorita me hizo una pregunta y yo intenté contestársela, no le dije " escríbame la pregunta que se la contesto el ultimo día del congreso". Bueno, en algunos congresos se dice eso, yo le contesté directamente corriendo el riesgo de equivocarme, corriendo el riesgo de no contestar a la pregunta de la compañera de Brasil.
Pero se quedó contenta. Bueno, entonces, soporto esa incertidumbre, estoy dentro del campo del psicoanálisis. Porque es psicoanalítica tiene el poder de no tener, tiene el poder de la transferencia si no la utiliza, ese hombre que termina amando las mujeres es aquel que le pide todo y cuando ella le da todo él no toca nada. Esos son los hombres a los cuales aman las mujeres.
Público: Quería hacer un comentario sobre el postmodemismo como enfermedad de la poesía. Hace unos meses asistí en Madrid al recital de una poeta presentada por un poeta de cierto prestigio en la cultura madrileña y que se definió, al comienzo de la presentación como postmodernista. Y luego, en el curso de la presentación, todo el tiempo se refería a la poeta como la narradora. Y al final del coloquio plantearon los dos considerar a la poesía como dividida entre una línea clara y una línea oscura. La línea clara era lo que se decía. Entonces, dieron ejemplos.
MOM: Es muy importante porque desde que estamos hablando de este pensamiento terminamos pensando que las cosas son buenas y malas.
Cuando el paciente viene y le dice "soy un imbécil", el psicoanalista no piensa que él es un imbécil, sólo por eso el paciente deja de ser imbécil. Cuando el paciente dice "soy neurótico obsesivo, me paso todo el día del autobús a mi casa y de mi casa al autobús, y del trabajo a mi casa y de mi casa al trabajo. Yo soy un neurótico obsesivo ", no escucha que es un neurótico obsesivo, no lo clasifica, no espera al neurótico obsesivo . Cuando hacen eso, el paciente no tiene cura, porque, si diagnosticara al paciente la psiquiatría, no cura estos casos, no cura las neurosis. Entonces, para poder hacer psicoanálisis no tengo que clasificar ya tengo que agradecer que el sujeto venga y se entregue al consultorio. Tanto es así, que cuando se describen los casos de psicosis, el paciente que va a la consulta, no es psicótico, ¿cómo un psicótico va a ir a la consulta? Ya con ir a la consulta yo tengo que agradecer, es una persona que me permite trabajar. ¿Cómo va a ser psicótico una persona que venga a conversar? ¿O cómo va a ser histérico porque lo diga? ¿O por qué va a ser cleptómano? Es cleptómano, pero en la relación con su madre, en la relación con el grupo deja de ser cleptómano. Es estúpido, pero en relación con la ausencia de padre, aunque le cuesta ser padre en un sentido de decirlo. Algún día dirá una frase y esa frase será padre del
sujeto. Consigo construir un padre donde no lo hubo. Bueno, por eso es que decimos que las enfermedades no vienen del pasado. Y que la transferencia no viene del pasado y que no es la repetición de las cosas que hice con mi mamá y con mi papá. Que no iniciamos este congreso por nuestro curriculum, que no iniciamos este congreso como un efecto-producto del trabajo de los 10 años anteriores, iniciamos este congreso determinados por el modo en que va a terminar este congreso. Cuando termine este congreso y nos vayamos, nos separemos, cada uno de nosotros entenderá por qué empezó el congreso de esta manera. Pero, una vez que el congreso haya terminado.
Muchas gracias. |
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